Érase una vez cinco mosqueteros, se llamaban:
Florián, Rodrigo, Adrián, Manuel y Javier.
Los mosqueteros llevaban espadas, capas y sombreros, hacían duelos cortando manzanas y salvaban a mucha gente en apuros.
Como el día que quedaron en el bosque para practicar con las espadas y ver quien era el más rápido y veloz cortando manzanas, de pronto escucharon un grito pidiendo ayuda era un anciano que le habían robado su bolsa de monedas. Su grito venía del pueblo y Florián tuvo una idea, hacerles a los malos una emboscada, escondiéndose en los árboles más anchos para que cuando pasaran tropezaran y recuperar la bolsa de dinero, devolvérsela al anciano y volver los cinco a seguir practicando.
Otro día quedaran para hacer otra cosa.
Fin

No hay comentarios:
Publicar un comentario