-¿Te dolió?
-Un poco
-¿Queréis cogerlo?
-¡Siii!-Contestaron.
Llegó la hora de comer. Bueno, nos vamos a nuestras casas.
Un poco después el bebé se durmió.
A la mañana siguiente apareció un médico:
-¿Qué haces aquí?
-Revisar al bebé, ¿no te acuerdas de qué le tenía qué hacer unas pruebas?
-Pues no.-Dijo el hombre.
-Bueno, está muy bien. -Dijo el médico. ¡Adiós!
Una hora después el cielo se nubló. Tiene pinta de llover. Y empezó a llover.
Por fin llueve aquí.

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