Había una vez un hombre qué quería tener un bebé.
Un día, de repente dijo qué le dolía la barriga y se fue al médico. Le dijeron qué iba a tener un bebé. Y dijo el hombre:
-¡Pero es imposible! Yo soy un hombre y no se puede.
Pues contigo no lo es.
-¿Cuándo lo tendré?
-El sábado qué viene.
-¡Bien! Gritó el hombre. Porque tenía mucha ilusión.
-¡Voy a tener un bebé!
Se fue a su casa y sonó:
¡Ding! ¡Dong!
Y aparecieron sus amigas, amigos y tías qué le preguntaron:
-¿Cómo te fue? ¿Bien?
-Sí, muy bien...
FIN DE LA PRIMERA PARTE

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