Érase una vez una niña que paseaba con su coche. De pronto le entraron ganas de ir al baño, paró el coche enfrente de una casa. Era la única casa de aquel lugar. Era terrorífica. Pero la niña no se podía aguantar, así que entró y vio un esqueleto, se asustó y se hizo pipí encima...

No hay comentarios:
Publicar un comentario